Dinema

El medio no es el mensaje

16 Marzo, 2010

Blogs, Redes sociales, Social media

El papel arde a 233 grados. De hecho hay un estupendo blog sobre periodismo ciudadano con ese nombre. Pero lo que podría acabar reduciéndose a cenizas es el soporte, no gran parte de sus contenidos. Así como la imprenta fue una revolución en el siglo XV, parece claro que nada será igual a partir de la universalización de internet y sus nuevos canales y terminales móviles de difusión. Sobre todo, porque cada vez queremos estar más cerca de las fuentes directas y encontrar la información lo menos sesgada posible, al tiempo que nos vemos sepultados por un alud de editores, profesionales y amateurs, que nos obliga a ser selectivos.

Está claro que cambia (ha cambiado ya, está cambiando y va a cambiar aún más) el medio; la forma de transmitir los contenidos con la integración de formatos (texto, hipertexto, fotografía, vídeo, audio, flash, animación 3D); que se enriquecen, pluralizan y se intercomunican las fuentes y los editores con la aparición del prosumidor; que el valor de una información lo marca directamente (y no de forma intuitiva o metafórica como antes) el lector… No hay más que ver el vídeo Web 2.0… The Machine is Us/ing Us (abajo), un clásico con cerca de 11 millones de reproducciones, para hacerse una idea en menos de cinco minutos.

También parece claro que, en paralelo, la exigencia entorno a la veracidad y honestidad del mensaje es cada vez mayor. Que progresivamente hay más información a nuestro alcance y menos tiempo para dar con ella, digerirla y verificarla. Que la mejor manera de no naufragar en ese piélago es comunicarnos con la gente de la que nos fiamos y que comparte nuestras inquietudes e intereses. Porque, al final, lo realmente importante es el mensaje en sí y su dimensión social. Porque internet como la conocemos ahora, el ordenador y hasta los móviles también pueden acabar ardiendo algún día.

Leo en periodismociudadano.com unas interesantes declaraciones del presidente y director ejecutivo de Google, Eric Schmidt, en una entrevista en televisión:

El contenido generado por los usuarios va a ser uno de los aspectos más definitorios de internet. (…) Este fenómeno, del cual YouTube es un ejemplo, creo que va a ser la expresión definitoria de la humanidad en los próximos 10 a 20 años. Para mí lo más interesante de todo esto es que a través de la transparencia se logra la honradez en la sociedad. Mediante internet y la revolución digital, básicamente le hemos dado a la gente capacidad para verlo todo. Ahora puedes tomar fotos y vídeos de todo lo que ves en el mundo y permitir que la gente lo descubra. (…) Esto actúa como una especie de contrapeso, una especie de mecanismo de control a los poderosos, a los ricos, y a aquellos que buscan explotar a otros. Esto no implica que no vaya a suceder, pero significa que ya nadie puede esconderse y que hay que decir la verdad.  Para mí, esto es un enorme paso adelante”.

También leo en el blog Sin futuro y sin un duro los resultados de un informe de Microsoft que apunta a que el uso de internet en Europa superará al de la televisión tradicional en 2010. Este mismo año, vaya.

No se trata de abrazar esa visión de futuro tan apologética de las grandes empresas digitales, o como la de Prometeus, ni tan apocalíptica como la de otros inspirados en la profética novela de George Orwell 1984 y su omnipresente y asfixiante protagonista, el Gran Hermano. Tampoco se trata de quedarse paralizado por el miedo o el escepticismo que provocan invasiones de la privacidad como las que genera Facebook (ver vídeo de abajo, desternillante y preocupante a la vez). Sino de estar atento, abierto y participativo, aunque también selectivo, para no perder el pulso de los cambios, tanto en la forma como en el fondo.

Un buen ejemplo de esa revolución digital es la que están suponiendo en el mundo de la música aplicaciones como Spotify o Fizy, que toman el testigo de Last.fm frente al perseguido P2P (peer-to-peer) de emule o similares. Herramientas para escuchar la música sin bajársela, en streaming. Porque lo verdaderamente importante no es el soporte (vinilo, casete, CD, wav, mp3…), ni siquiera tenerlo físicamente, sino el acceso a los contenidos, en este caso la música en sí, las canciones.

Llegará un momento en que internet y las redes sociales serán algo tan común que no supondrán una novedad como medio ni como forma de relación. De hecho, lo nuevo es la web semántica o trasladar todo el potencial de las redes sociales a la telefonía móvil. Obviamente, sus nuevas prestaciones (medio abierto, interactivo, participativo, para contactar y compartir) han abierto un abanico muy grande de posibilidades para editores, usuarios y emprendedores, pero lo que permanecerá más en el tiempo serán los contenidos de interés, que se retroalimenten del espíritu crítico de la gente, económicamente sostenibles, plurales y que utilicen de forma práctica las nuevas aplicaciones que realmente funcionen.

  • Share/Bookmark

Periodista especializado en la comunicación estratégica y la gestión de contenidos en internet. Licenciado en Humanidades con 10 años de experiencia como redactor en periódicos de Castellón y Valencia, tres de ellos como director de una delegación provincial. Curso el Máster en Nuevas Tendencias y Procesos de Innovación en Comunicación de la UJI.

ARTÍCULOS

Deja tu comentario

Nombre (requerido)

E-mail (no será publicado) (requerido)

Comentario

Inquietudes del equipo dinema